1
Plantea una pregunta
Elige una página concreta y plantea una pregunta que puedas responder, por ejemplo, si su contenido actual responde a las preguntas de un posible cliente. Anota la URL, el público objetivo y el objetivo actual. Si estás planificando una página nueva, escribe cuál será su propósito en lugar de fingir que ya tienes datos sobre su rendimiento.
2
Investiga el tema
Usa el área de investigación pertinente a la que tengas acceso para examinar términos de búsqueda, páginas de la competencia o temas de contenido. Agrupa los hallazgos según la intención: quien busca una definición necesita una respuesta distinta de quien compara opciones. Trata las estimaciones y sugerencias como pistas que debes investigar, no como datos de tráfico verificados ni garantías de posicionamiento.
3
Haz un cambio comprobable
Elige una acción: aclarar un título, añadir una respuesta que realmente falte en la página o crear una página aparte cuando la intención sea distinta. Anota por qué la elegiste y qué comprobarás después, como las consultas y los clics en tus propios datos de rendimiento de búsqueda. Evita cambiar varios elementos no relacionados a la vez.